Acerca de mí


En diciembre de 2025, después del estreno de VULNUS, me tomé un descanso. En mayo de 2026, hice mi primer Camino de Santiago, un viaje que me permitió volver a conectar con mi cuerpo después de meses de disociación y de sentir que no pertenecía a ningún lugar. Paso a paso, empecé a habitarme de nuevo. Comencé a comprender que quizá el hogar no siempre sea un lugar que necesitemos encontrar fuera de nosotros mismos, sino algo que podemos aprender a sentir dentro.
Volví con el deseo de escuchar más a mi cuerpo, respetar sus límites y dejar de hacerlo todo por mi cuenta: crear, producir, promocionar, distribuir. Había dedicado tanta energía a hacer realidad mi trabajo que apenas me quedaban fuerzas para vivirlo de verdad.
Pero otra pregunta seguía rondándome: ¿podía seguir creando conexiones significativas fuera de internet? ¿Podía reunir a personas sin campañas en redes sociales, estrategias de networking ni la presión de convertir cada encuentro en una oportunidad? ¿Podía el arte ayudarnos a mirar hacia dentro y, a través de ello, encontrar el camino hacia los demás?

Así nació Make Yourself Home, de esta necesidad.

Un encuentro íntimo donde las personas puedan empezar a sentirse en casa en sus cuerpos, en un espacio compartido y en presencia de otras personas. He acogido las dos primeras ediciones en mi propia casa, sin promoción en redes sociales, junto a personas maravillosas que han contribuido generosamente con su tiempo, sus habilidades y su cuidado. Estos primeros encuentros me han demostrado que el deseo de conectar existe. A veces, simplemente necesitamos crear las condiciones para que esa conexión pueda surgir.
Decidí convertir mi agotamiento en un punto de partida, no para exigirme producir más, sino para cuestionar mi manera de trabajar. ¿Y si dejáramos de tratar el agotamiento como el precio que hay que pagar por ser artista? ¿Y si hiciéramos espacio para la persona que hay detrás de la obra?
Un artista también es una persona. No podemos seguir tratando a los artistas como limones en un mercado, exprimiéndolos hasta que no quede nada.
Quiero explorar otras formas de crear, sostener y compartir prácticas artísticas: formas que dejen espacio para el descanso, la reciprocidad y las relaciones auténticas. Quiero utilizar el arte como una herramienta para crear conexiones, en lugar de utilizar las conexiones como una herramienta para producir arte.
Quizá aquí comience mi próximo capítulo: no con otro espectáculo que vender, sino con un espacio que habitar, juntos.